domingo, 30 de agosto de 2020

Cuestión


De qué están hechas

las lágrimas

las estrellas

las obras maestras

las alas

de las mariposas

las luces que aparecen

en el agua del mar

de vez en cuando

 

quién inventó

las predicciones

las novedades

las malas intenciones

las notas musicales

la textura de la piel

de los elefantes

 

me pregunto

cuál es el material

que compone

el pensamiento vigente

la naturaleza

en la sociedad

el otro lado del océano

el polvo

el polvo

todo el polvo.

 

Lo que cae


azabache

es la hora

de la noche

sobre dos cuerpos

que se dan la espalda.

 

es el arpón

con su punta

de piedra filosa

cortando el aire

 

cae y desgarra

hace de la distancia

una proximidad rota

 

lo que cae

es el peso del amor

cuando no alcanza

para salvarnos.


viernes, 17 de abril de 2020

Cha cha cha o el absurdo

¿En qué nota está afinado
el sonido de tu alma?

A mi me parece
que en Tri menor

y eso que casi nada
se yo de música verídica
pero tengo una ventaja:
es que siempre
ando escuchando
la melodía plastilina
que sale de tu guitajo
perdoná el acento
es que siempre
ando bebiendo
el elixir del camparino
y me escala hasta la cabeza
marcando con cuerpos hitos
incluso hoy,
que celebramos
mi tuentagésimo aniversario
mirando fotos desde el exilio
reconocemos botas verdes
en la tundra globular
llovió fuerte
pero duró poco
síntoma epistolar
de ser
sobrevivientes del estero
y estar
aquí reunidos
con el candado sin desgranar
con la ofrenda sobre la mesa
con el semiflexo frío
de andar tirándonos
desde tantas escaleras
sin caer en el mal de altura
mientras experimentamos
con total vigor
la enajenación del sociocorpus.

¿En qué tono estará afinado
el sonido de la heladera?

a mi me parece
que en Gu
sostenido.

vándalo


La falsedad del orden
es el anticipo de lo trágico:
una parte de tu cuerpo
quedó tendida en el pasto
para ser
alimento
de seres inferiores
inventebrados
exoesqueléticos

es un mundo extraño.

Te pedí que me llevaras
hasta el piso 7
una excusa para dar un paseo
escabullirme,
explorar
el invisible instante
de tus ojos que parpadean:
un plan perfecto.
Está bien soñar despierto

es un mundo extraño.

Nadie sospecharía de nosotros
y del río profundo,
tenemos tres minutos
la puerta se abre:
todo tu interior es malva
mi color es un secreto
un beso como un cuchillo
una coincidencia desafortunada
estoy en el medio del misterio

es un mundo extraño.

Superstición



Para romper el hechizo
hay que enterrar un espejo roto
en la intersección de dos calles de tierra.
La noche no puede ser cualquiera,
siempre se prefieren las de luna blanca
y de hombres lobo cubiertos de pelo
           corriendo por las llanuras del verano.
Se precisa un pozo de agua dulce
para alimentar líquenes verdes adheridos
a superficies porosas
joyas confeccionadas con plástico brillante
por manos de niñas curiosas
enhebrando piezas en taza
            luego, mosquetón.
La sangre de un conejo gris
las manos de un hombre que no sabe
las agujas de un reloj impreciso
la remera blanca del engaño
la inocencia de una mujer vírgen
para romper el hechizo
de la enfermedad permanente
que provoca
              la elección de tu ausencia.

miércoles, 15 de abril de 2020

El héroe (no gracias)

Acá el asfalto es tan caliente
que derrite las suelas de mis zapatos
cuando intento avanzar.
La suela que se mezcla
con la negra brea
que trepa a mis tobillos
quema más que la arena
y se pega a la piel
como un chicle madurado al sol
masticado por otras bocas.

Me hundo en esta laguna
con nombre de mar.

Me hundo en la quietud
de lo estancado.

Y siempre las mismas caras
mirando con el mismo gesto
dispuestas en ronda
para observar el show:
un tipo bronceado
con zunga roja
hace una coreo premeditada,
revolea en mi dirección
un salvavidas circular;
un héroe se dedica a rescatar.

Pero yo, insumisa, me hundo
tengo un inmenso deseo:

vivir en un castillo
hecho de sal.

Taj Mahal

Los dos triangulos que forman
tu boca
mutando
de isósceles a escalenos
con cada sonido que te sale
recorriendo el espacio
como humo de sahumerio importado

eso es todo lo que puedo darte
de la India hasta ahora, amor
olores a flores de otro continente
nada de elefantes o
colores de polvo por el aire
versos en sánscrito

te debo el oro que me falta en los bolsillos
para llevarte a conocer las mil maravillas del mundo
no tengo Taj Mahales para protegerte
-todo palacio es tambien algo de cárcel-
de marfil sólo el corazón
y lo espiritual de nuestros encuentos

mientras la sociedad del cansancio
se desespera por agarrarnos los tobillos
yo te llevo hasta la cima
de cualquier Himalaya inventado.

Emperatriz pagana

Hay un día que no existe
en todos los calendarios
hay un auto estacionado en la vereda
con patente de Kazakistán

hay un ave que nada
en el estero de tu consciencia

hay un río que corta tu cara
justo por la mitad
hay una niña que salta enérgicamente
sobre una cama elástica sin contención
hay una intuición oscura
una emperatriz pagana
que guía tus pies hacia la rotonda
hay un retorno eterno
hay un mandato
al que desafío

en cada momento
que existo
puedo transformar
la historia
es producto
de mis manos.

Hay una palabra
hecha para mí.

lunes, 24 de febrero de 2020

Crónica

I.

Lo que menos me gusta del verano
es que vivimos lejos.

Eso
y el calor.

Eso
y el cansancio.

II.

Ayer nos vimos después de diez días
salí de casa caminando
cansada
pero contenta
cinco cuadras por la calle que cruza mi esquina
el celular mide el trayecto en pasos
mi cabeza, en canciones
[Por ejemplo:
tardo tres temas de Invisible en llegar al centro]
arribo a la diagonal
y recorro dos cuadras oblicuas
estoy a algunos metros del destino:

mi destino es
tu cara que se transforma
cuando me ves.

¿Y esos lentes? preguntas
son mis lentes de siempre
pero el tiempo te hizo verme distinta
el verde está encendido decís.

Estoy cansada
pero contenta.
Te beso la boca.

III.

Ayer fui a verte tocar
qué bueno que pude ser
parte de tu público

el otro día quise ir
a ese show tan importante
            no llegué a tiempo
vivo lejos
es verano
salí tarde de trabajar
y estoy cansada
no quiero correr
te dije en un audio.

Vos me prometiste
que no te enojabas
nunca te enojaste.
Yo me enojé igual
conmigo
con el verano
con el calor
con el cansancio.

IV.

Los temas salieron bien
la gente aplaudió eufórica
en el lugar repleto.
Una señora me felicitó a mí
por tu performance
puse cara de no entender
la genialidad nunca es propiedad
de uno sólo dijo.

En ese caso,
yo creo que me alimentaste.

V.

Llegamos a casa
estamos cansados
dejamos abierta la ventana
nos vamos a quedar dormidos
en cualquier momento
dormidos
quedan seis horas de sueño
por lo menos
dormimos juntos decís.

Yo quise responderte
que nada con vos es
por lo menos.
Dormir juntos es el premio.

VI.

Reemplazar la idea
de amor de verano
por la de
amor en verano.

Dinosaurios fluorescentes

de plástico sintético
y la mirada de un héroe adolescente
perdida en la pared
de tu universo
rojo carmín.

Dinosaurios fluorescentes
criaturas extintas
tierra arrasada por
cuerpos
             celestes
                           fuegos
derriten las superficies
donde luego perecemos
para ser encontradxs.

En el futuro distópico
nunca vuelan los autos
no nos solucionan la vida
robots con nombres de fantasía
nos mata el hambre
tan desigual
de vientres inflados
de harinas transgénicas
ingrávidos humos
nos lloran los ojos
-de pena
               o de amor-
todo se resuelve
tal como debería
el cálculo es exacto
para lo que deja
de existir.

Gaviotas color pastel
de porcelana industrializada
y la luz intermitente de un jet
                           [Eclipse 550
flotando en el espacio
de mi atmósfera cítrica
desafiando las leyes de la física
elevan
           vuelos
                      etéreos
adivinan los mensajes
que no llegamos a decirnos
para poder encontrarnos.

En el pretérito pluscuamperfecto
nunca nos salva la idealización:
quiero que me digas que sí
apocalipsis
y me atormentes para siempre
con tu risa
en mi cabeza
antes de ir
a dormi.

domingo, 23 de febrero de 2020

Náyade

 Hallé tu pista: una escama tornasol suspendida en la orilla.

 Supe de dónde venía. El recuerdo del recuerdo me asaltó al instante.
 Supe que esa vivencia no era invención de una mente infante algo imaginativa.

 Era cierto que amaba las historias de marines enloqueciendo por cantos míticos de criaturas inexplicables. Era cierto. Amaba las historias, pero a esa edad era incapaz de imaginar algo semejante.

 El mar en persona me aterraba. Veía a mis padres sumergirse debajo de las olas a punto de explotar y me invadía el llanto: sentía que podían ser devorados en cualquier instante por las fauces de esa masa acuosa invencible.
 Lloraba y gritaba hasta que lograba que regresen, hasta que Carlos me tomara entre sus brazos tan red de contención y me explicara por vez mil que al mar hay que tenerle respeto, nunca miedo.

 Respeto, nunca miedo repetía internamente con la mano izquierda apretando las fosas nasales, la decisión en los ojos, la ola que se acercaba de prisa. Me había explicado con paciencia el método: atravesarlas desde el centro, contener el aire, verificar el movimiento de la marea que pasa sobre mi cuerpo y lo sacude, salir. Estoy a salvo. Repito el método. Siento una mano extraña que me toma la pierna, la siento fría. Abro los ojos pero el agua es turbia, sólo veo una mancha oscura que se mueve a mi alrededor. Parece que baila y cambia de colores:  azul,    negro,    verde,    violeta. No me alcanza el aire, respiro agua salada. Ahora son dos manos frías, me toman la cara. Estoy a punto de desvanecerme y siento una calma profunda.

 Veo en primer plano unos ojos casi humanos color oro, me observan por al menos tres segundos. Me cuentan secretos sobre lo que no se ve desde la superficie. No retengo todo, no lo comprendo todo. Estoy escuchando con los ojos. No pienso en respirar. Me concentro en el contenido, no comprendo la forma. Estoy a salvo. Salgo eyectada desde lo profundo, la ola pasa sobre mi cuerpo y lo sacude. De nuevo, aire.

 Hallé tu pista. Comprendí el mensaje. Nada de esto fue un recuerdo.
 Ahora ambos sabemos que existimos.

Cuestión

De qué están hechas las lágrimas las estrellas las obras maestras las alas de las mariposas las luces que aparecen en el agu...