Pocas veces te visito
menos de las necesarias.
Te conozco desde antes:
ya no me fascina el bravo rugido
de tu impertinencia
me acostumbré al infinito
de tu presencia
banalicé el misterio
de las cosas que no mostrás
bajo tus eternas capas
siempre creí que encontraría joyas
pero sólo había
chapitas de cerveza.
Amer, dice, te prefiere:
la montaña
siempre estática
es aburrida
y vos, en cambio
siempre amaneciendo
vestida de un nuevo color.
A mí no me conforma tu diferencia
si al final es sólo en apariencia.
Te gusta decorar tus orillas
con el blanco frío de las espinas
para que nadie se olvide
que no sólo te perfuman
los olores del Cocoa Beach
esto no es Caribe, bebé
no hay verano que dure para siempre
que no se enteren lxs visitantes
[a ellxs les vendemos
promesas de felicidad]
que acá también vive
la huella de la muerte
de los cuerpos que flotan
en tu marea de silencio
entre medio de los botes
arrojados desde aviones
sin alas para volar.
menos de las necesarias.
Te conozco desde antes:
ya no me fascina el bravo rugido
de tu impertinencia
me acostumbré al infinito
de tu presencia
banalicé el misterio
de las cosas que no mostrás
bajo tus eternas capas
siempre creí que encontraría joyas
pero sólo había
chapitas de cerveza.
Amer, dice, te prefiere:
la montaña
siempre estática
es aburrida
y vos, en cambio
siempre amaneciendo
vestida de un nuevo color.
A mí no me conforma tu diferencia
si al final es sólo en apariencia.
Te gusta decorar tus orillas
con el blanco frío de las espinas
para que nadie se olvide
que no sólo te perfuman
los olores del Cocoa Beach
esto no es Caribe, bebé
no hay verano que dure para siempre
que no se enteren lxs visitantes
[a ellxs les vendemos
promesas de felicidad]
que acá también vive
la huella de la muerte
de los cuerpos que flotan
en tu marea de silencio
entre medio de los botes
arrojados desde aviones
sin alas para volar.
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